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Problemas Y Soluciones

Problemas de la depuradora de la piscina: causas más comunes, cómo detectarlos y qué solución aplicar

Guía práctica para detectar por qué la depuradora de la piscina no filtra bien, pierde caudal, hace ruido o deja el agua turbia, y qué revisar paso a paso antes de una avería mayor.

por CholloPiscinas19 min de lecturaActualizado el 17 de agosto de 2026
Problemas de la depuradora de la piscina: causas más comunes, cómo detectarlos y qué solución aplicar

Los problemas de la depuradora de la piscina suelen empezar con señales fáciles de reconocer: el agua pierde transparencia, el limpiafondos aspira menos, el manómetro cambia respecto a su lectura habitual o la bomba suena diferente. En muchos casos, la causa no es una avería grave, sino un filtro saturado, una entrada de aire, una obstrucción o un ajuste incorrecto en la válvula selectora. Antes de cambiar piezas, conviene revisar el sistema con orden para localizar el origen real del fallo y aplicar la solución adecuada.

Cuando una depuradora piscina no trabaja bien, lo importante no es adivinar, sino interpretar el síntoma correcto. Una cesta llena, un nivel de agua bajo, una tapa del prefiltro que no sella bien o una carga filtrante agotada pueden dar problemas muy parecidos. Por eso, seguir un proceso lógico ayuda a ahorrar tiempo, evitar compras innecesarias y recuperar una filtración estable sin complicaciones.

En esta guía vas a encontrar un diagnóstico claro y práctico para saber qué revisar según el comportamiento del equipo: si hay poca succión, si el agua vuelve turbia, si la presión sube o baja, si salen burbujas por las boquillas o si la depuradora parece funcionar pero no limpia. La idea es sencilla: empezar por lo básico, confirmar el síntoma y avanzar hasta encontrar la causa real.

Cómo saber si la depuradora de la piscina está fallando

Síntomas visibles en el agua y en el sistema

La primera pista suele estar en el agua. Si la piscina se ve turbia, si hay partículas finas en suspensión que no desaparecen tras varias horas de filtración o si el fondo vuelve a ensuciarse poco después de pasar el limpiafondos, es muy probable que la depuración no esté siendo eficaz. También es una señal típica que la suciedad vuelva al vaso por las boquillas o que el agua empeore justo después de poner la filtración en marcha.

Otro síntoma frecuente es la poca succión en skimmers o en la toma de limpiafondos. Si el agua entra con menos fuerza en el skimmer, el limpiafondos pierde rendimiento o las boquillas de impulsión devuelven menos caudal de lo normal, no significa automáticamente que la bomba esté averiada. Muchas veces el origen está en una obstrucción, una entrada de aire o un filtro demasiado cargado.

El manómetro también es una referencia útil. Una presión más alta de lo habitual suele indicar que el filtro está sucio o que hay una restricción en la salida del agua. Una presión demasiado baja suele relacionarse con falta de caudal en aspiración, aire en el circuito o un problema de cebado. Si la aguja oscila, conviene pensar en entradas de aire, obstrucciones parciales o incluso en un manómetro que ya no mide bien.

También conviene separar tres escenarios que a menudo se mezclan: problema de filtración, problema de circulación y problema de tratamiento del agua. Si el pH está desajustado, el desinfectante es insuficiente o hay presencia de algas, la depuradora puede estar funcionando correctamente y aun así no conseguir un agua clara. Es decir, no todo lo que se ve en el agua depende solo de la máquina.

Qué revisar en 5 minutos antes de buscar una avería

Antes de desmontar nada, merece la pena hacer unas comprobaciones rápidas. La primera es el nivel del agua: si está por debajo de la mitad del skimmer, el sistema puede aspirar aire y perder rendimiento. La segunda es revisar las cestas del skimmer y el prefiltro de la bomba. Si están llenos de hojas, insectos o suciedad, el caudal baja de forma inmediata.

Después conviene comprobar la posición de la válvula selectora. A veces el fallo no está en una pieza rota, sino en una posición incorrecta: filtración, recirculación, lavado o una palanca que se ha quedado entre dos posiciones. También es importante recordar que la selectora no debe manipularse con la bomba en marcha, porque puede dañar el sellado interno y generar fallos de funcionamiento.

Por último, observa el manómetro y compáralo con la presión habitual de tu instalación. No hace falta memorizar una cifra universal, porque cada equipo trabaja en un rango distinto. Lo importante es detectar si el valor actual se ha alejado claramente de lo normal. Esa comparación simple suele dar una pista muy fiable antes de pensar en averías mayores.

Problemas de la depuradora de la piscina: diagnóstico rápido según el síntoma

Si el agua está turbia pero la bomba funciona

Cuando la bomba arranca y parece mover agua, pero la piscina sigue turbia, conviene revisar primero si realmente está filtrando bien. Un filtro saturado, un cartucho colmatado, una arena apelmazada o una válvula selectora que no sella correctamente pueden hacer que el sistema recircule agua sin retener suficiente suciedad. En ese caso, la instalación está encendida, pero la depuración real es pobre.

También puede ocurrir que el problema no sea mecánico, sino químico. Si el agua tiene el pH alto, poco desinfectante o restos de algas muertas en suspensión, la filtración por sí sola no devolverá la claridad enseguida. Aquí la clave es revisar filtración y tratamiento del agua a la vez, sin dar por hecho que todo depende del filtro.

Si hay poca succión o poco caudal en las boquillas

Cuando baja la fuerza de aspiración en skimmers o limpiafondos, o cuando las boquillas impulsan menos agua, la causa suele estar antes del filtro. Lo más habitual es encontrar cestas llenas, llaves medio cerradas, una toma de aire en la tapa del prefiltro, una manguera obstruida o un nivel de agua insuficiente. Son fallos sencillos, pero reducen mucho el rendimiento de la instalación.

Si después de revisar estos puntos la pérdida de caudal continúa, conviene mirar el estado del filtro. Un filtro muy cargado obliga a la bomba a trabajar con más dificultad y reduce el flujo general del agua. Por eso, poca succión no siempre significa avería de bomba; muchas veces es una consecuencia del circuito trabajando con restricción.

Si hay burbujas, ruido o pérdida de cebado

Las burbujas constantes por las boquillas, el prefiltro con aire visible o un caudal que sale a tirones suelen indicar una entrada de aire en aspiración. Las zonas más frecuentes son la tapa del prefiltro, la junta tórica, conexiones flojas, mangueras, válvulas o pequeñas fisuras en la tubería de aspiración. A veces basta con limpiar la junta, lubricarla o sustituirla para recuperar el cebado correcto.

Si además la bomba hace ruido, vibra más de lo normal o se calienta, no conviene seguir forzándola. Una bomba que trabaja con aire pierde eficacia y puede acabar dañando componentes internos. Cuanto antes se corrija la falta de cebado, más fácil será evitar una avería mayor.

Por qué no filtra la depuradora: causas frecuentes y diagnóstico básico

Si te preguntas por qué no filtra la depuradora, las causas más repetidas suelen ser bastante concretas: filtro saturado, cartucho obstruido, arena o vidrio apelmazado, aire en el circuito, bajo caudal en aspiración, válvula selectora mal posicionada, colectores dañados o desgaste en juntas internas. También puede influir una obstrucción en skimmers, sumidero, limpiafondos o tuberías, aunque el motor siga funcionando con aparente normalidad.

Causas mecánicas frente a causas de mantenimiento

No todas las incidencias son averías mecánicas. De hecho, una buena parte de los fallos de filtración se deben a mantenimiento pendiente. Un contralavado retrasado, un cartucho sin limpiar, una carga filtrante envejecida o una cesta colapsada de residuos hacen que el sistema pierda eficacia aunque siga encendido. El resultado típico es una depuradora que mueve agua, pero no limpia como antes.

Las causas mecánicas aparecen cuando hay una alteración en las piezas o en el recorrido del agua. Por ejemplo, una bomba que no ceba bien, una tapa que no sella, una junta de selectora deteriorada o unos colectores rotos dentro del filtro. En estos casos, el agua no sigue el recorrido correcto y eso provoca retorno de suciedad, presión inestable o una filtración claramente insuficiente.

El caudal insuficiente es otro factor decisivo. Aunque el filtro esté en buen estado, si recibe poca agua o agua mezclada con aire, su rendimiento cae. Eso explica por qué la piscina tarda más en aclararse, por qué el limpiafondos pierde fuerza o por qué la suciedad fina vuelve a depositarse poco después. El filtro necesita un flujo estable para trabajar bien.

El medio filtrante también condiciona mucho el resultado. En un filtro para piscina de arena o vidrio, la carga puede compactarse, canalizarse o perder capacidad de retención. En un filtro de cartucho, el material puede endurecerse, deformarse o quedar colmatado. Desde fuera parece que la instalación funciona, pero la calidad de filtración cae claramente.

Orden recomendado para localizar el fallo

Para no perder tiempo, conviene revisar la instalación siguiendo el recorrido del agua. Primero hay que mirar la aspiración: nivel de agua, skimmers, cestas, sumidero y llaves abiertas. Después, la bomba: prefiltro limpio, tapa sellada, ausencia de aire y cebado correcto. En tercer lugar, el filtro: presión, lavado, estado del cartucho o de la carga filtrante. Y por último, selectora y retornos.

Este orden evita una confusión muy habitual: culpar al filtro cuando el problema está antes, en la aspiración, o pensar en la bomba cuando la restricción está después, en el propio filtro o en la impulsión. Seguir el circuito paso a paso ayuda a encontrar la causa real con más rapidez.

  1. Comprueba el nivel del agua y las cestas.

  2. Revisa si la bomba está bien cebada.

  3. Observa el manómetro y el caudal de retorno.

  4. Haz un lavado y enjuague si el filtro lo permite.

  5. Verifica la posición y el estado de la válvula selectora.

  6. Si persiste, revisa medio filtrante, cartucho o colectores.

Problemas del filtro de la piscina: cuándo el fallo está en el propio sistema de filtración

Entre los problemas del filtro de la piscina más habituales están la pérdida progresiva de eficacia, la saturación por suciedad fina, la compactación del medio filtrante y el desgaste de elementos internos. El tipo de filtro influye en cómo se manifiesta el problema. En filtros de arena o vidrio, suele notarse por peor claridad del agua y lavados cada vez menos efectivos. En filtros de cartucho, por pérdida de caudal y una limpieza que ya no recupera el rendimiento inicial.

Señales de saturación del filtro

El manómetro ayuda mucho a interpretar el estado del filtro. Si marca presión alta, lo más común es que el filtro esté cargado de suciedad o que exista una restricción en la impulsión. Si marca presión baja, puede faltar caudal en aspiración, haber aire en el circuito o existir un problema en la bomba. Si la presión es inestable, suele haber mezcla de agua y aire, una obstrucción parcial o un manómetro defectuoso.

Cuando el filtro devuelve suciedad a la piscina, el síntoma suele ser muy claro: polvo fino en el fondo tras filtrar, partículas que salen por las boquillas o agua que se enturbia justo después de varias horas de funcionamiento. En filtros de arena o vidrio, esto puede deberse a canalización interna, carga gastada o colectores dañados. En cartuchos, normalmente indica rotura, deformación o agotamiento del elemento filtrante.

Un lavado y enjuague suele resolver muchos casos puntuales, sobre todo después de tormentas, uso intensivo o aspiración de gran cantidad de suciedad. Pero si el rendimiento mejora solo de forma temporal y vuelve a caer enseguida, conviene pensar en desgaste real del medio filtrante o en una obstrucción más profunda.

Cuándo limpiar y cuándo sustituir el medio filtrante

Saber distinguir entre suciedad acumulada y desgaste evita alargar un problema durante toda la temporada. Si después de limpiar el filtro o hacer contralavado el caudal vuelve a la normalidad y el agua recupera claridad, probablemente bastaba con mantenimiento. Si el sistema sigue filtrando mal, devuelve partículas o exige limpiezas cada poco tiempo, lo más razonable es valorar la sustitución del medio filtrante o del cartucho.

En filtros de arena o vidrio, el desgaste no siempre se aprecia a simple vista. El material puede parecer correcto y, sin embargo, estar apelmazado, redondeado o con canales internos que dejan pasar el agua sin filtrar bien. En cartuchos, las fibras endurecidas, deformadas o agrietadas son una señal clara de fin de vida útil. En filtros de diatomeas, una carga incorrecta o un daño en rejillas internas también altera mucho el resultado.

Problemas según filtro de arena, vidrio o cartucho

Tipo de filtro

Problema habitual

Señal más frecuente

Solución orientativa

Arena

Apelmazamiento o canalización

Agua turbia y lavado poco efectivo

Lavado profundo o cambio de carga

Vidrio

Pérdida de eficacia con uso prolongado

Partícula fina que vuelve a la piscina

Revisión de carga y colectores

Cartucho

Colmatación o deformación

Caudal bajo y limpieza insuficiente

Limpieza a fondo o sustitución

Diatomeas

Carga incorrecta o elementos internos dañados

Filtración irregular y retorno de polvo

Recarga correcta y revisión interna

Si todo apunta al filtro, vale la pena revisar también colectores, difusores y juntas internas. Son piezas poco visibles, pero cuando se desgastan alteran el reparto del agua dentro del depósito y reducen la capacidad real de filtración. En ese punto, ya no basta con limpiar: toca revisar recambios concretos.

Fallos de la bomba y de la circulación que afectan a la depuración

Muchos fallos de una depuradora para piscina no nacen en el filtro, sino en la bomba o en la circulación. Si la bomba pierde cebado, aspira poco, se calienta, se para sola o hace ruidos anómalos, la depuración baja aunque el filtro esté limpio. Sin un movimiento constante y estable del agua, el sistema no puede trabajar bien.

Cómo saber si la bomba pierde cebado

Una bomba cebada correctamente mantiene el prefiltro prácticamente lleno de agua y genera un flujo uniforme. Si ves burbujas grandes, huecos de aire, remolinos en la tapa transparente o caudal irregular por las boquillas, puede haber pérdida de cebado. Las causas más frecuentes son nivel de agua bajo, junta reseca, tapa mal cerrada o toma de aire en la línea de aspiración.

La pérdida de cebado reduce la presión útil, empeora la aspiración y hace que la bomba trabaje en peores condiciones. Además de filtrar menos, la instalación puede terminar sufriendo desgaste innecesario en el motor o en el cierre mecánico si se mantiene así durante mucho tiempo.

Entradas de aire y obstrucciones más comunes

Las entradas de aire suelen localizarse en la aspiración: tapa del prefiltro, junta tórica, conexiones, llaves, mangueras del limpiafondos o pequeñas fisuras en la tubería. Un síntoma muy típico es ver aire acumulado en la tapa del prefiltro o burbujas constantes por las boquillas de impulsión. Muchas veces el arreglo es sencillo si se detecta pronto.

Las obstrucciones más habituales aparecen en cestas de skimmer, prefiltro de bomba, sumidero, mangueras o tuberías con suciedad acumulada. También una llave medio cerrada o una compuerta de skimmer atascada pueden limitar mucho el paso del agua. El resultado es siempre parecido: menos caudal, menos aspiración y peor filtración.

También conviene valorar el equilibrio entre bomba y filtro. Más potencia no siempre significa mejor depuración. Si el agua pasa demasiado rápido por el filtro, puede retener peor la suciedad y aumentar el consumo energético sin aportar una mejora real.

Qué ruidos son normales y cuáles no

Un zumbido regular del motor y el sonido continuo del agua circulando se consideran normales. En cambio, chirridos, traqueteos, vibraciones excesivas, golpeteos o un ruido seco al arrancar merecen revisión. Pueden indicar rodamientos desgastados, cavitación por falta de agua, suciedad en el rodete o una fijación deficiente.

Si además del ruido hay caída de caudal, calentamiento o paradas, lo mejor es no forzar el equipo. En ese punto la circulación ya está afectando a la depuración y seguir funcionando así puede encarecer la reparación.

Válvula selectora, retornos y otros puntos críticos que suelen pasarse por alto

Problemas típicos de la válvula selectora

La válvula selectora es una de las piezas que más dudas genera y, al mismo tiempo, una de las causas más comunes de mal funcionamiento. Si está mal colocada, si la palanca no asienta bien o si se ha manipulado con la bomba encendida, el agua puede seguir un recorrido incorrecto. Eso hace que la piscina no filtre, que el agua vuelva al vaso sin depurarse o que incluso se pierda agua por el desagüe.

También es bastante frecuente el desgaste de la junta en estrella y de otros elementos internos de sellado. Cuando esa junta falla, la selectora mezcla funciones: parte del agua filtra, otra parte recircula o se deriva. Esto explica situaciones en las que la depuradora parece estar trabajando, pero la claridad del agua no mejora pese a filtrar muchas horas.

Si notas pérdida constante hacia el desagüe, agua que vuelve sucia tras mover la selectora o una palanca dura y poco precisa, conviene revisar esta zona. No siempre implica cambiar la válvula completa; muchas veces basta con sustituir la junta o el recambio interno adecuado.

Comprobaciones rápidas en retornos y aspiración

Además de la selectora, hay otros puntos pequeños que conviene revisar porque afectan mucho al rendimiento. Las boquillas de impulsión pueden acumular residuos o cal y reducir la salida de agua. Las llaves pueden haberse quedado medio cerradas después de una limpieza. Y los skimmers pueden tener la compuerta bloqueada, alterando la aspiración aunque la cesta esté vacía.

Las uniones flojas y pequeñas fugas también cambian el comportamiento del circuito. No siempre generan un charco visible; a veces solo se notan por aire constante en el prefiltro, por un cebado inestable o por una pérdida progresiva de caudal. Revisar el recorrido completo con calma suele dar resultados.

Una comprobación rápida y práctica puede ser esta: cestas limpias, nivel de agua correcto, prefiltro lleno, tapa bien sellada, llaves abiertas, selectora en filtración, manómetro coherente, boquillas libres y caudal uniforme. Si uno de estos puntos falla, ya tienes una pista concreta por la que empezar.

Cómo solucionar los problemas más habituales paso a paso

Checklist de solución básica en orden lógico

Ante la mayoría de incidencias, lo más útil es hacer una sola comprobación o ajuste cada vez. Así sabrás qué ha cambiado realmente el comportamiento de la instalación. Siempre que vayas a manipular el equipo, hazlo con la bomba parada y siguiendo las medidas básicas de seguridad.

La secuencia más práctica es esta: comprobar el nivel del agua, vaciar las cestas del skimmer y del prefiltro, revisar la tapa y su junta, confirmar la posición correcta de la válvula selectora, encender de nuevo y observar presión y caudal. Si la presión está alta y tu filtro lo permite, realiza un lavado y después un enjuague. Luego vuelve a filtración y comprueba si el sistema recupera rendimiento.

Si la depuradora enciende pero no limpia, revisa primero si la circulación es estable. Si el filtro pierde presión, busca entradas de aire o falta de caudal en aspiración. Si salen burbujas por las boquillas, revisa tapa, juntas y conexiones. Si la bomba hace ruido, comprueba el cebado y el estado del prefiltro antes de pensar en una avería de motor. Y si el agua sigue turbia pese a filtrar varias horas, revisa también pH, desinfección y posible presencia de partículas finas o algas muertas.

Cuando el contralavado no mejora nada o la mejora dura poco, conviene plantearse una limpieza profunda, el cambio del cartucho o la renovación de la carga filtrante. Si además la suciedad vuelve por las boquillas, revisa selectora, colectores y estado interno del filtro. Ir paso a paso permite llegar a una solución más duradera.

Qué puedes hacer tú y cuándo conviene pedir ayuda

Hay tareas sencillas que normalmente puedes hacer sin complicarte: limpiar cestas, comprobar el nivel del agua, mirar el manómetro, revisar la tapa del prefiltro, hacer lavado y enjuague, limpiar o sustituir un cartucho accesible y confirmar la posición correcta de la selectora. En muchos casos, estas acciones bastan para recuperar el funcionamiento normal.

En cambio, si detectas fugas persistentes, ruido mecánico importante, calentamiento anormal, disparos eléctricos, pérdida de agua por la selectora, colectores rotos o necesidad de abrir el filtro por dentro, ya conviene pasar a una revisión más técnica o buscar el recambio exacto. Forzar una bomba que trabaja con aire o mantener un filtro deteriorado suele empeorar el problema inicial.

Cuando ya tienes claro el síntoma, elegir bien la pieza es mucho más fácil: junta, tapa, cartucho, carga filtrante, válvula o bomba. Si necesitas ayuda para encontrar el recambio compatible o el equipo adecuado para tu instalación, en CholloPiscinas tienes asesoramiento experto para resolver la incidencia con más seguridad y sin comprar a ciegas.

Cómo prevenir futuras averías y mantener la depuradora piscina funcionando bien toda la temporada

Mantenimiento semanal y mensual recomendado

La mejor prevención es una rutina sencilla y constante. Cada semana conviene limpiar cestas de skimmer y prefiltro, comprobar visualmente el caudal de retorno y mirar el manómetro. Si la presión sube respecto a su valor normal, toca hacer el lavado del filtro cuando el sistema lo permita. También es buena idea revisar juntas, tapa y posibles signos de entrada de aire.

De forma periódica, según el uso de la piscina, conviene revisar el estado del medio filtrante o del cartucho, comprobar que la válvula selectora se mueve con suavidad y verificar que boquillas y llaves están libres. Este pequeño mantenimiento evita que un detalle simple termine afectando a toda la depuración.

Errores de uso que acortan la vida del sistema

Uno de los errores más comunes es dejar que el filtro trabaje demasiado tiempo sucio. Lejos de filtrar mejor, acaba perdiendo caudal y rendimiento. Otro fallo habitual es mover la válvula selectora con la bomba encendida, algo que puede dañar el sellado interno y generar mezclas de funciones difíciles de detectar al principio.

También perjudica filtrar menos tiempo del necesario, descuidar el nivel del agua o retrasar el cambio de recambios de desgaste como juntas, cartuchos, tapas o carga filtrante. Son piezas simples, pero cuando fallan afectan a todo el conjunto.

La química del agua también marca la diferencia. Un pH equilibrado y una desinfección correcta ayudan al filtro para piscina y a la bomba, porque reducen incrustaciones, frenan la aparición de algas y retrasan la saturación del medio filtrante. Una piscina equilibrada se mantiene mejor y exige menos esfuerzo al sistema.

En resumen, los problemas de la depuradora de la piscina suelen tener solución si se revisa el sistema con orden: aspiración, bomba, filtro, válvula selectora, retornos y estado del agua. Y si necesitas sustituir una pieza o mejorar el rendimiento de tu instalación, en CholloPiscinas puedes encontrar filtros, bombas, válvulas, cartuchos, cargas filtrantes y recambios con asesoramiento experto para elegir justo lo que necesitas sin complicarte.

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Preguntas frecuentes

¿Por qué no filtra la depuradora de la piscina aunque la bomba funciona?

Porque que la bomba arranque no garantiza una buena filtración. Las causas más habituales son filtro saturado, cartucho obstruido, arena o vidrio apelmazado, aire en el circuito, válvula selectora mal posicionada o poco caudal por obstrucción en skimmers, prefiltro o tuberías. Lo más útil es revisar por orden: nivel de agua, cestas, cebado de la bomba, presión del filtro y estado de la selectora.

¿Cómo saber si el filtro de la piscina está sucio o ya necesita cambio?

Si tras un lavado o limpieza el filtro recupera caudal y la piscina mejora, probablemente estaba solo sucio. Si la presión vuelve a desajustarse enseguida, el agua sigue turbia, devuelve suciedad o el rendimiento no mejora, es probable que el medio filtrante o el cartucho estén ya fatigados y convenga sustituirlos.

¿Qué significa que el manómetro de la depuradora marque mucha presión o muy poca?

Una presión alta suele indicar un filtro cargado de suciedad o una restricción después del filtro. Una presión baja suele relacionarse con falta de caudal en aspiración, aire en el circuito, cestas obstruidas o un problema de cebado o bomba. Si la aguja oscila, puede haber entradas de aire, obstrucciones parciales o un manómetro defectuoso.

¿Es normal que salgan burbujas por las boquillas de impulsión?

No de forma constante. Algunas burbujas puntuales pueden aparecer tras manipular la instalación, pero si se repiten suele haber una entrada de aire en aspiración: tapa del prefiltro mal cerrada, junta gastada, nivel de agua bajo, conexiones flojas o pequeñas fugas. Corregirlo ayuda a recuperar caudal y estabilidad.

¿Cada cuánto tiempo conviene limpiar o cambiar el medio filtrante del filtro piscina?

La limpieza depende del uso, la suciedad acumulada y la presión habitual del equipo. En filtros con contralavado, debe hacerse cuando la presión sube respecto a su valor normal. El cambio del medio filtrante o del cartucho depende del desgaste: si ya no recupera eficacia, devuelve partículas o exige limpiezas muy frecuentes, ha llegado el momento de sustituirlo.

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